El misterio del choque en el metro

Era el año de 1975, la Ciudad de México tenía siete millones de habitantes y gozaba de su más moderno medio de transporte. El Metro se estaba convirtiendo, poco a poco, en la forma de trasladarse más importante para los habitantes de la capital del país.

El gusano anaranjado formaba ya parte vital de la movilidad de las personas, su uso se intensificaba día con día, su popularidad crecía y se afianzaba.

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Lamentablemente, un 20 de octubre de 1975, ocurrió lo inesperado, algo que nadie se imaginaba que podría suceder.

Una de las más grandes tragedias del transporte urbano, tuvo lugar en las instalaciones del Metro.

Alrededor de las 9:05 de la mañana, el tren Núm. 10 salió de la estación Tacuba de la línea 2, cada vagón transportaba entre 120 y 130 personas. Cerca de las 9:36 de la mañana, el conductor se detuvo en Chabacano; en la estación siguiente, el tren 08 se paró, debido a que la palanca de emergencia se accionó, como nunca antes había ocurrido, en Hidalgo, Allende y Pino Suárez.

Desde el Mando Central ordenaron al tren 10 detenerse, pero no escuchó y se acerco al 8.

Comenzó la marcha del Tren número 10, y poco a poco la velocidad comenzó a elevarse. Las luces de seguridad estaban en “Vía Libre”. Al subir por la lomita del Viaducto Miguel Alemán no logro ver que había un tren estacionado en la siguiente estación.

A las 9:40, el primer vagón del tren 10 se impactó contra el último vagón del tren 08, el impacto provocó que ambos carros se elevaran, rompieran el techo del andén, y quedaran “mirando hacia el cielo”. 31 muertos, unos 70 heridos de gravedad, y otro centenar de heridos leves, fue el resultado de esta tragedia.

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Oficialmente, la colisión se debió a un error del conductor Carlos Fernández Sánchez , un hombre humilde, sostén de sus padres, quien purgó una pena de entre nueve y diez años en prisión, primero en la Penitenciaría de Lecumberri y luego en el Reclusorio Norte; a su salida, su rastro desapareció.

Extraoficialmente, la defensa del inculpado y el sindicato del Metro denunciaron una serie de inconsistencias e irregularidades en el proceso.

Muchos sospechan aún de un sabotaje, la intención era presionar al presidente Luis Echeverría, ante su negativa insistente a comprar el sistema de pilotaje automático, del que carecían los trenes. “La idea no era un accidente de esa magnitud, no era sacrificar inocentes, era sólo un alcance, incluso un enganche de trenes, pero les falló”, declaró alguna vez Manuel Zavala Bucio, hombre de toda una vida en el Sistema de Transporte Colectivo Metro.

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Tal vez nunca se sepa la verdad, los documentos de las investigaciones, testigos y pruebas, se han perdido con el tiempo, el olvido se los ha llevado.

Sin lugar a dudas, el choque del Metro, fue un antes y un después para la ciudad y sus habitantes.

Actualmente, el Metro es el medio de transporte público más usado, millones de personas lo usan diariamente para llegar a sus destinos. Sus recorridos son las entrañas de la ciudad, dentro de ellos se forjan día con día, historias que, seguramente, desconoceremos por siempre.

@losojosdecuervo

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